Consejos para reducir los costes de tu restaurante

Control de costes de tu restaurante

Si hay una temática común que preocupa a los propietarios de locales gastronómicos es la gestión de costes. A menudo implantar mejoras en la gestión de un restaurante requiere incrementar los gastos y controlar todos los aspectos relacionados con estas optimizaciones se convierte en una tarea realmente complicada. ¿Quieres conocer algunos consejos para conseguir buenos resultados y reducir los costes de tu restaurante? ¡Pasa hasta la cocina!

Las estadísticas dicen que más de la mitad de los locales gastronómicos cierran a los tres años. En muchas ocasiones, el cierre de estos locales no se corresponde con una mala idea de negocio sino con una mala gestión de costes. Para evitar esta situación, debes siempre asegurar que los beneficios sean superiores a las pérdidas coordinando los diferentes factores que tienen influencia en este ámbito. ¿Quieres saber cómo ahorrar en los diferentes factores? ¡Te ayudamos!

 

Reducir los costes de tu restaurante en base al producto

  1. Optimiza el almacenamiento de tus productos: En un restaurante hay diferentes tipos de alimentos, cada uno con sus especificaciones respecto al almacenaje. Un mejor cuidado de los espacios de almacenamiento en cuanto a su diseño, estableciendo lugares adecuados a las especificidades de cada producto, evitará pérdidas innecesarias con respecto a este elemento.

Además, debes hacer hincapié en la limpieza de estos lugares, buscando evitar la aparición de elementos que estropeen los alimentos como plagas o infecciones.

 

  1. Cuida a tus proveedores: Tus proveedores son un punto clave a la hora de ahorrar costes, pues en muchas ocasiones de ellos depende que los pedidos lleguen a tiempo, con el material deseado y al menor coste posible. Este factor es especialmente importante para restaurantes que trabajan productos frescos, pues un buen proveedor no solo asegurará la calidad del producto, sino también una gestión más rápida y eficiente en la actividad diaria.

 

  1. Controla tus excedentes. Como ya te contamos en post anteriores, el control de mermas es vital para evitar sobrecostes innecesarios. Debes evitar estos errores en la gestión y encargarte de  llevar un control exhaustivo de todos estos elementos. Lo preferible es hacerlo por escrito, con el fin de comparar los datos de forma periódica.

 

  1. El menú: Son muchos los elementos en el menú que pueden afectar a tu gestión de costes. No es sencillo calcular los precios, ni tampoco establecer los platos a ofrecer en tu carta. Si lo que quieres es disminuir tanto tus costes, como tus pérdidas y el tiempo empleado en la elaboración de tus platos, puedes apostar por la 5º gama, que te permitirá incorporar un mayor número de platos al menú sin por ello temer por las pérdidas derivadas del aumento de materia prima.

Otra idea que puede optimizar tu menú es incorporar una carta de postres. Si no estás seguro de por qué se decantarán tus consumidores, apuesta por los minipostres. Usa el método prueba y error y, si te animas,  crea tus propias degustaciones o combinados.

 

  1. ¿Reutilizamos alimentos? Es tendencia en los últimos tiempos en algunos restaurantes reutilizar sus alimentos sobrantes, como el tomate en una ensalada o una bechamel, para realizar otros alimentos como croquetas, salsas, guisos, etc. Esta técnica permite optimizar en mayor medida el coste de productos, pues el excedente de cocina es mucho menor. Además, es uno de los primeros pasos para conseguir un desperdicio alimentario 0.

Ojo a los costes no asociados a ingredientes

  1. ¡Cuidado con el consumo eléctrico! La factura eléctrica es uno de los elementos de mayor gasto en una cocina. Integra la iluminación natural para reducir gastos. Limpia con regularidad todos los focos para que no disminuyan de intensidad, utiliza elementos de bajo consumo… Son múltiples las cuestiones que pueden afectar a tu factura en relación a la luz.

En cuanto a los electrodomésticos, hay aspectos que puedes coordinar para minimizar el coste de tu factura. Debes optimizar los tiempos de horno, intentando cocinar los máximos platos seguidos para aprovechar el calor y controlar el estado de las los aparatos de refrigeración, limpiandolos y evitando que acumulen hielo.

 

  1. El personal. Observa durante un tiempo tus servicios y analiza tu personal. ¿Hace falta alguien más para agilizar el trabajo? Contrátalo, lo que en principio podría parecer un gasto puede convertirse en una inversión con beneficios a corto plazo.

 

Y ahora… ¡es tu turno para aplicar estos tips y optimizar tus resultados! ¿Se te ocurre algún otro consejo? ¡Cuéntanos en comentarios!

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