Cómo organizar un catering. Claves para el éxito.

Mesa de aperitivos para illustrar el concepto de organizar catering

El verano es una de las épocas con mayor demanda para los servicios de catering. El aumento de la celebración de bodas, banquetes y todo tipo de ceremonias es sólo uno de los factores que inciden en el incremento de esta demanda, si bien en la actualidad es más que común que se solicite este servicio casi para cualquier evento, por lo que es importante estar preparados.

 

A continuación, te damos las claves para la correcta organización de un catering, buscando anticipar toda esta demanda. ¿Pasas hasta la cocina?

Elige bien el menú de catering

La elección de menú es uno de los factores clave que pueden diferenciar tu servicio de la competencia. El catering puede elaborarse a partir de platos pedidos de forma expresa por el cliente u ofrecer una determinada gama de combinaciones, lo que puede suponer un beneficio a la hora de conseguir y preveer el gasto de materias primas y otros productos.

 

La selección del menú debe realizarse en función del presupuesto del que se dispone, así como del número de comensales y las preferencias expresadas por ellos.  Asimismo, según el tiempo empleado en la comida, los asistentes y los horarios del evento, podemos diferenciar tres tipos de catering:

 

  1. Aperitivo o Brunch: Descanso breve en un acto en que se ofrece una combinación entre desayuno y almuerzo, con bocados entre lo dulce y lo salado y bebidas como té, zumo y café.
  2. Cocktail: Pausa superior a los treinta minutos en un acto o evento. Se puede ubicar a media mañana o media tarde y suelen ofrecerse alimentos entre dulce y salado, con forma pequeña y en mayor cantidad que en un aperitivo.
  3. Buffet: Espacio destinado expresamente a una cena o comida, con una duración de dos horas aproximadamente. Se sirven platos fríos, calientes y guarniciones. En el buffet de cena se puede prever la celebración de una fiesta posterior con bebidas y música.

 

Analiza dónde se va a celebrar el evento

Un análisis previo del lugar del evento y sus características, puede ayudarnos enormemente a anticipar y prevenir las necesidades específicas de cada uno de los servicios. Conocer los detalles del lugar en que se va a celebrar el catering es un gran avance a la hora, tanto de coordinar el servicio como de adecuar menú.

En un primer lugar, debemos definir de qué tipo de evento se trata, quién lo promociona y qué busca. De esta forma, podemos destinar mejor todos nuestros esfuerzos. No es lo mismo elaborar el catering de una comunión, que de una boda o un congreso.

El tiempo o la temperatura, son otros de los factores determinantes y deberán tenerse en cuenta  para adecuar tanto el menú como el servicio. Además, es importante determinar el estilo de nuestro catering, que dependerá del tipo de evento que se trate, si es una comida más o menos formal.

 

Cuida la decoración en todos los aspectos del servicio

Comemos con los ojos. O eso dicen. Está demostrado que la presentación  de las comidas influye enormemente en la percepción de sabor, por lo que en función del objetivo que se quiera despertar en el consumidor, podemos jugar con los elementos de diseño de uno u otro modo.

Estos elementos deberán representar la personalidad de tu empresa en cada uno de los servicios ofertados y que cuides no solo la presentación del plato, sino también otros detalles, como el uniforme del personal, los tejidos o la iluminación. Todo comunica y despierta una imagen mental en el consumidor.

 

 Pon especial atención en la selección de personal

Como ya hemos mencionado en otros artículos del blog, el personal es la cara visible de tu empresa, por lo que debes poner especial cuidado en la selección y formación. Se puede optar por la contratación de personal en función de cada evento, aunque es aconsejable contar con una lista de personal fijo, con el fin de evitar problemas de disponibilidad.  Aquí te dejamos una lista de los componentes ideales para montar tu propio catering o self-service.

 

Anticípate a las necesidades

Una correcta planificación del servicio de catering puede ser la diferencia entre una gestión efectiva o no.

Tanto a la hora de seleccionar personal, como de comprar las materias primas o gestionar todo el material necesario para el servicio (cubiertos, platos, mantelería, etc. ), es imprescindible analizar de forma previa qué tipo de servicio vamos a ofertar para qué volumen de personas y sobre todo, qué es lo que vamos a necesitar para un correcto desarrollo. Dejar lugar a la improvisación es igual a permitir que pequeños desajustes con que no contamos arruinen el servicio.

 

Y tú, ¿has aplicado alguno de estos consejos en tus servicios de catering? ¿Tienes algún truco más? Compártelos con nuestros lectores en los comentarios.

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