Trucos y consejos para organizar tu nevera profesional

Asúmelo. Tu nevera profesional no es una alacena más, por lo que nunca debes tratarla como una especie de almacén refrigerado. Esta es una de tus mejores aliadas a la hora de conservar durante más tiempo determinados productos, evitar la fermentación prematura de muchos alimentos y, en definitiva, resulta un elemento muy útil a la hora de prevenir determinadas enfermedades si se hace un uso correcto de ella. ¿Quieres aprender a organizar los alimentos congelados y refrigerados correctamente? Ahora que ya sabes cómo etiquetar los productos congelados adecuadamente, es el momento de enseñarte a organizar tu nevera. ¿Pasas hasta la cocina?

organizar nevera profesional

¿Qué debo saber de mi nevera profesional aparte de la organización?

Antes de lanzarnos a explicarte cómo organizar tu nevera, ten siempre en cuenta tres aspectos fundamentales:

  • La temperatura: recuerda siempre mantener una temperatura entre 2º y 5º con el fin de evitar la multiplicación de microorganismos.
  • La higiene y la limpieza: desinfecta y límpiala con frecuencia, al igual que haces con tu cámara frigorífica. En este post te enseñamos cómo hacerlo y  los consejos son aplicables también a las neveras profesionales.
  • Conoce los tiempos de conservación de cada producto de forma individual: no te olvides que aunque el frío de tu nevera te permita conservar los alimentos durante más tiempo, su longevidad no es eterna. Ten siempre en cuenta los períodos de conservación de cada uno de ellos y comprueba de vez en cuando que todos están en perfecto estado con el fin de evitar la aparición de bacterias y hongos indeseados.

¿Cómo organizar mi nevera profesional?

Una vez tienes claras las pautas básicas, pasemos a tratar la organización teniendo en cuenta los diferentes tipos de alimentos a almacenar en ella:

  • Carne y pescado: estos alimentos necesitan mucho frío para conservarse, por lo que siempre debes colocarlos en los estantes inferiores, que es donde se sitúan las temperaturas más frías. Pero, ¡no solo por eso! Esta situación también resultará ideal para evitar que sus goteos contaminen otros alimentos. ¿Y qué pasa con los embutidos? Al igual que los alimentos ya cocinados no necesitan tan bajas temperaturas, por lo que su ubicación ideal es las baldas centrales.
  • Verdura y fruta: aquí entra en juego el cajón destinado a la fruta y a la verdura, pero, ¡ojo! No todas las verduras y las frutas necesitan frío. Así, por ejemplo, las patatas, el ajo y la cebolla no quieren formar parte de la familia de vegetales de tu nevera. Aunque hay otros que siempre necesitarán este frío, como las fresas, las hortalizas de raíz, las ciruelas, las uvas, las cerezas, los higos, la lechuga, el brócoli, las espinacas…
  • Huevos y lácteos: los primeros irán siempre en la ubicación menos fría de tu nevera. En el caso de los lácteos, su ubicación ideal es en la parte central o incluso la puerta de tu nevera.

¿Has visto qué fácil?  Y tú, ¿qué otras pautas sigues a la hora de organizar tu nevera profesional? ¡Compártelas con nosotros!

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