Niños en restaurantes. Triunfa estas navidades conquistando al público más especial

No cabe duda de que la Navidad es una época familiar y una buena ocasión para disfrutar junto a tus seres queridos. Estos seres queridos, nos guste o no, incluyen a los más pequeños, que se convertirán en el juez más complicado de tu local. ¿Has pensado alguna vez en los niños en tu restaurante? ¿Eres de los que dirige sus servicios a un entorno más íntimo y un público más adulto o incluyes opciones para todos los públicos?

 

Los niños pueden ayudarte tanto a ganar clientes como a perderlos. ¡Depende de ti! Si los tienes en cuenta en tu gestión los problemas derivados de su visita serán mínimos. No tienes que elegir entre niños y adultos, puedes simplemente adaptar tu restaurante para que se encuentre a gusto de todos los públicos. El coste es mínimo y puede derivar en una gran cantidad de beneficios. ¿No sabes cómo enamorar a los niños con tu local? ¡Pasa hasta la cocina!

Los niños, un público difícil en la gastronomía

Por los comportamientos que derivan de su edad, los niños no son el público preferido de los restaurantes. Ruidos, lloros y juegos pueden molestar a los comensales más impacientes haciendo incluso que lleguen a abandonar tu local. Este rechazo hacia el público infantil ha derivado en que algunos restaurantes prohíban su entrada a los niños para que los adultos disfruten en mayor grado de su comida. Pero, ¿te has parado a pensar en el público al que renuncias al no aceptar niños en tu local?

 

No es imprescindible dejar a los niños fuera para que se comporten adecuadamente. ¿Quieres evitar ruidos y gritos? Estimula a los más pequeños y orienta determinadas partes de tu servicio a su bienestar. Los niños son niños y como tal tienen mucha más energía. Solo has de canalizarla de forma efectiva para que todos los públicos de tu restaurante disfruten de tus servicios:

 

¿Cómo conquistar a los más pequeños en un restaurante?

  1. Crea espacios para ellos:  Los niños necesitan jugar. Da igual lo suculenta que sea la comida. No pretendas que se queden dos horas sentados ante el plato. Analiza tu restaurante ¿tienes algún rincón desocupado? Adáptalo a los juegos de los más pequeños. ¿Está alejado de la zona principal del restaurante? ¡Mejor que mejor! No tienes que realizar una gran inversión, los niños se divierten con casi cualquier cosa. Una mesa, unas ceras y ¡suficiente para dejar volar su imaginación!
  2. Adapta tus servicios: Las facilidades aportadas por el servicio pueden ser un gran avance para los padres. Desde sillas adaptadas a las diferentes edades a la forma en que anotan las comandas, la actitud de tu personal puede influir enormemente en la percepción no solo de los más pequeños sino también de sus padres. Instruye a tu personal e intenta que gestionen con la mayor eficacia situaciones tales como lloros o problemas con la comida. Tanto los otros comensales como los propios padres te lo agradecerán.
  3. Potencia el buen comportamiento: Sabemos que el clásico “si te portas bien, comerás dulces” no es la mejor forma de educar a un niño pero si la forma más efectiva de gestionar su estancia en tu local. Crea pequeños incentivos y utilízalos para pactar con los más pequeños. Ten cuidado ¡son buenos negociando!
  4. ¡Sé original! No hagas lo mismo que el resto. En la actualidad los restaurantes que presentan componentes originales atraen enormemente a los más foodies. Nuevos sabores, espectáculos durante los servicios… La elección es tuya. Estudia a tus consumidores y muestra lo mejor de tu personalidad como marca. ¡Los conquistarás!

 

Triunfa creando menús especiales para los niños en tu restaurante.

  1. Cuanto más rápido, mejor: Como te decíamos, los niños son niños y como tal necesitan jugar. Intenta diseñar tus menús de forma que se pueden consumir y servir de forma rápida si están orientados a ellos, de forma que puedan irse a jugar o entretenerse de otra forma al acabar sin por ello interrumpir la comida a los mayores.
  2. Crea opciones de platos adaptadas según la edad. Crea grupos de edad y orienta un menú a cada grupo. Los padres agradecen la variedad en los menús infantiles pues presenta una opción sencilla y varada. ¿No sabes qué incluir en estos platos? Opta siempre por recetas sencillas, llamativas para los niños y orientadas en torno a un orden predefinido de primer plato, segundo y postre, de igual manera que para los adultos.  
  3. Cuida la presentación de tus platos Los niños, al igual que nosotros, comen por los ojos. Es muy importante que cuides la presentación del plato y elimines aquellos elementos que puedan despertar rechazo como verduras o vegetales. Opta por purés, salsas y otros alimentos triturados para incluir estos alimentos en el plato.
  4. Sé original. Los niños son creativos por naturaleza y aprecian enormemente los estímulos cuando realizan actividades cotidianas como comer. Es tu oportunidad, déjalos boquiabiertos orientando los alimentos en el plato con la forma de uno de sus personajes favoritos o crea divertidas formas con la comida. ¡Los conquistarás seguro!

 

Y ahora, es tu turno para poner en práctica lo aprendido. Recuerda que los niños pueden ser los mejores amigos de tu restaurante, solo tienes que saber escucharlos. ¿Se te ocurre alguna nueva idea? ¡Cuéntanos en comentarios!

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